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martes, 7 de febrero de 2012

EL "CARRUSEL" DE CONCEJALES


Los partidos minoritarios en Bogotá (que unidos forman mayoría) resolvieron armar en el Concejo del Distrito Capital un 'carrusel' contra la administración del alcalde Gustavo Petro. La primera manifestación del 'carruselismo' oposicionista se dio en la elección de presidente del Cabildo. Tras fracasar un intento del Secretario de Gobierno, Antonio Navarro Wolff, de organizar entre el gobierno y algunos partidos una coalición programática que permita sacar adelante proyectos vitales para el desarrollo presente y futuro de la ciudad, la coalición se hizo en figura de carrusel 'anti-Petro'. La minoría coligada eligió presidente del Concejo al doctor Darío Fernando Cepeda, de Cambio Radical.

La elección del doctor Cepeda no es en sí criticable. Todo lo contrario. Se trata de un hombre ecuánime, que actuará con plena honestidad, deseoso de servirle a la ciudad, como es su deber. Yo hasta felicitaría a los treinta concejales que lo votaron, si no lo hubieran elegido con una intención aviesa. El carrusel de concejales no optó por el doctor Cepeda por las cualidades que lo adornan, sino para demostrar ellos su condición de rebeldes frente a la administración Petro, y ostentar su poder mayoritario de corte intimidante.

¿Rebeldes con qué causa? ¿Rebeldes contra una administración que no lleva un mes de iniciada? ¿El odio a Petro está primero que el amor a Bogotá? Tal vez los más contentos y satisfechos con esa 'rebeldía' sean los miembros ilustres del cartel de contratistas, que en la nueva administración han encontrado un obstáculo insalvable para sus ansias pantagruélicas de engullirse los presupuestos de la ciudad.

Confiemos en que el doctor Darío Fernando Cepeda sabrá hacer que entren en razón sus enfebrecidos colegas de la oposición carruselista. La oposición es necesaria, saludable, cuando actúa con ánimo constructivo, de vigilancia severa e imparcial de los actos de la administración; y perniciosa y maligna cuando únicamente pretende desprestigiar o entorpecer. Si por culpa de la coyuntural mayoría carruselista se frustran o retrasan los programas que la ciudadanía aprobó en las urnas, Bogotá jamás perdonará al carrusel de concejales, que hasta el momento ha dado muestras evidentes de total insensatez.

La administración Petro recibió una ciudad en desastre, colapsada en buena parte, y al borde del colapso integral. Las pésimas administraciones que hemos padecido a partir de la del señor Peñalosa, inclusive, han llevado la ciudad a una situación que da grima. Por estar pensando en megaobras (con sus correspondientes megacontratos) costosas, inútiles, equivocadas, se han olvidado de la ciudad real, la de la gente, que vive de las pequeñas e indispensables cosas cotidianas.

¿Ya vieron, por ejemplo, el nuevo foco de trancones originado en el megahueco de la carrera 5.ª con la calle 69? Toda la malla vial de Bogotá está en las mismas. Casi el sesenta por ciento de los barrios sufren del fenómeno de tugurización progresiva, una verdadera bomba de tiempo que estallará más temprano que tarde. ¿Y en que están pensando el exalcalde Peñalosa y el Ministro del Transporte y Obras Públicas? En hacer una mega-Avenida al Occidente, empotrada entre las urbanizaciones que, por la falta de planeación, se levantaron en ese sector. La denominada Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) no mejorará, ni en un segundo, la movilidad urbana de Bogotá, ni resolverá los problemas económicos y sociales de la capital. Sus efectos seguros serán los de tugurizar en poco tiempo las comunidades circunvecinas, aparte de arruinar (aunque pase por encima) los humedales que oxigenan el ambiente.

Los ilusionistas que nos pintan una "Ciudad Felicidad", tributaria de una avenida monstruosa, no conocen la "Ciudad Infelicidad", esa que no fueron capaces de hacer feliz cuando tuvieron la oportunidad. Los doctores Cardona y Peñalosa no montan en Transmilenio, y así ni modo de darse cuenta del estado de degradación en que se encuentran las irreparables peñalosas de relleno fluido a lo largo del trayecto construido durante la administración Peñalosa. ¿No hay plata para solucionar ese problema, y sí la hay para meterse en una avenida faraónica? Si me lo permite el doctor Cardona, le daré un consejo casero. Camine de vez en cuando por el centro de su ciudad capital de Colombia. Si no se muere de asco, seguro tendrá la alegre oportunidad de romperse un tobillo en alguno de los maravillosos andenes quiebrapatas que tenemos. Una amiga colombiana, que vive hace muchos años en París, vino recientemente de visita, y me dijo: "¡Qué horror, los andenes de Bogotá están llenos de trampas. ¿Cómo hacen aquí para sobrevivir?".

Arreglemos primero lo que está mal en Bogotá, que es bastante, y que va a exigir unos esfuerzos mayúsculos, tanto de la administración como de los ciudadanos y del Concejo. "Bogotá Humana" no es un mero eslogan de campaña, sino el programa más ambicioso de recuperación de la ciudad para los ciudadanos.

ENRIQUE SANTOS MOLANO
El Tiempo - 02 de Febrero del 2012 


2 comentarios:

  1. Sandra Polania Tellez7 de febrero de 2012, 11:16

    La coalición de los dignos, va tener poca vida ya que 16 de sus integrantes terminarán en la cárcel, por estar investigados en el carrusel de la contratación con los Nule. A esos se les unió nada más y nada menos que el Concejal Conservador Roger Carrillo Campo, destituido por el zar anticorrupción cuando era Presidente del ISS, por irregularidades en la adjudicación de una licitación por 5 mil 400 millones de pesos para la digitalización de los archivos. Qué vergüenza con tanto pícaro suelto …

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  2. Entonces, las conceptos dan para todo. Después de varios periodos, el concejo arma una coalición sin la intervención del alcalde y támpoco resulta de buen recibo. Si la coalición se arma con el alcalde, lo más seguro era que se estuviera diciendo que otra vez los mismos con las mismas. De un lado es cierto que la administración lleva tan solo mes y medio y debe darsele un compas de espera, pero por el otro donde queda la presunción de inocencia de las pérsonas, no de los concejales, de cualquier persona que tiene derecho a un debido proceso. >Eso de estar prejuzgando y de ser jueces de manera anticipada, no es bueno para la justicia, se presiona a los jueces a actuar de una manera limitada, toda vez que anticipadamente se le esta diciendo que debe condenar.Hay que darle espacio y tiempo para que dentro del debido proceso al que tienen derecho todas las personas, se tomen las decisiones del caso. Palo por que si, palo por que no. EL presidente es bueno, pero a la vez es malo. al fin que?

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